Principio del siglo XXI.
Toda la ciudad parece ocupada día a día por el aburrimiento... ¿Toda? ¡No! Un barrio poblado por irreductibles jugadoras resiste todavía al gris invasor de la rutina. La vida no es fácil para los combativos equipos de Santa Eulalia pero no hay lugar para la rendición en sus pensamientos.
Esta es la historia de un grupo de niñas que, bote a bote, canasta a canasta, abrazaron un deporte como acompañante de su vida. Juego e ilusión para derrotar al sofá, a la televisión y al bostezo.
Para algunos ignorantes, el año 2002 representó el nacimiento del euro. Los sabios y druidas del lugar sabían bien la importancia de tal fecha; era el momento, esperado desde hacía semanas, para que unos hermosos e inquietos cigotos vieran la luz. El trascendental encuentro de nuestras protagonistas con una pelota sería una cuestión de tiempo.
Las hojas del calendario fueron cayendo, y los regalos de cumpleaños iban cambiando año tras año. Un día, una pelota de baloncesto empezó a botar bajo sus manos. Era el comienzo de un nuevo camino.
Aquí arranca un blog, un rincón con multitud de experiencias.

