Nuestro “cámara” a veces se pierde en la emoción del juego y no consigue grabar jugadas que puede apetecer recordar. Afortunadamente en la última visita al barrio de Horta ha conseguido “cazar” buenos momentos:
Aquí tenemos tres vídeos que terminan felizmente en canasta. Pero no sólo eso, en ellos podemos apreciar cómo el trabajo en equipo puede crear claras ocasiones para encestar. Atención continua con o sin pelota, defensa sin perder de vista el balón, anticipación en el juego y continuidad en nuestros movimientos. No es una jugadora que anota, es un equipo que potencia su juego en común.
Vídeo 1
Dudas de nuestro rival, recuperación del balón e inicio del contrataque levantando la vista para pasar a una compañera mejor situada. El avance se completa con un nuevo pase entre Carla y Laura para lograr una canasta fácil.
Vídeo 2
Atención a la defensa de nuestra número 11; Laura impide la progresión del rival cortando el paso de su adversaria contra la banda y cerrándole el avance. Su presión permite que Irene intercepte un pase y disponga de una oportunidad de entrar a canasta.
Vídeo 3
Sacamos y el equipo se abre creando espacios.
Atención, no abusemos de los botes; Irene consigue un pase rápido y, ya sin balón, se desmarca hacía canasta; Laura recibe y, sin perder un segundo, devuelve la pelota para conseguir una nueva oportunidad para anotar. ¡¡Buena asistencia, sí señor!!
Un momento que todavía hay más.
Pongamos de propina un cuarto vídeo; una jugada donde no se trata de encestar sino de impedirlo.
La persecución de Laia, si bien no detiene el avance de una rival rapidísima, sí que impide que el contrataque termine con un tiro fácil: no hay canasta.
Sara que había decidido ‘continuar’ la jugada bien de cerca consigue el rebote con su oportuna presencia. Con la pelota en su poder inicia un nuevo ataque. Hemos evitado una canasta del equipo contrario y recuperado nuevamente la posesión del balón.